martes 3 de enero de 2012

Adiós 2011 y... ¡Bienvenido 2012!

Se fue el 2011 y se fue dejando estragos por doquier, porque el 2011 fue el año que se llevó por delante los ahorros de media España, justo la media que conformaba la clase media, porque a los otros no les afectó, a unos porque ya estaban en paro o arruinados y a otros pocos porque son millonarios y se llevaron los dineros a paraísos fiscales.

Pero no sólo ha sido el año de la crisis y los parados, a nivel económico también ha sido el año de la crisis de deuda, el año en que Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España entraron en shock. Pero también el año en que China, Japón y Korea decidieron mandar al dólar a freír monas en sus transacciones comerciales. El año de las revueltas árabes, tan bien acogidas por occidente como muestra de democratización de dichos países y tan bien aprovechado por los bienintencionados países de la OTAN para invadir Libia y matar a Gadafi. La coartada: liberar un país oprimido, el objetivo real: defender el petróleo de occidente. La verdad es que ha sido bastante impúdico y España, capitaneada por Zapatero, adalid de la Alianza de Civilizaciones y que llegó al poder precedido por las manifestaciones del NO A LA GUERRA, nos metió en esta sin pestañear. Los pacifistas anti PP, no aparecieron por ningún lado.

También ha sido el año de los Indignados del 15M, el año en que ha habido dos elecciones que han echado al PSOE de prácticamente todas las administraciones y que se ha logrado que los votos nulos y blanco sumen más del 8% y sea la cuarta fuerza más votada del país. También es el año en el que Aznar se lanzó la perla de que los Indignados son “extrema izquierda marginal antisistema”, me ha dejado perplejo, mis amigos piensan de mí que soy de derechas y sin embargo también soy un indignado, pero ya comentaremos eso cuando despida al 2011.

Por supuesto en España también ha sido el año de las corrupciones y en el que el rey descubrió que los corruptos también habitan en su propia casa y se apellidan Urdangarín. El mismísimoo ministro Blanco, asolador del PP y violento ofensor de sus corruptos ha resultado no ser tan impoluto como se le presumía y nos enteramos de sus reuniones en gasolineras con empresarios bajo sospecha. Y también fue el año en que Camps dimitió por lo de sus trajes. En fin crisis económica crisis política crisis social y descrédito para el sistema. El rey lo terminó con un discurso, el mejor desde que da discursos de Navidad, donde dijo las palabras que TODOS queríamos oír: La ley es igual para todos. No sé si esta monarquía va a durar mucho o no, pero reconozco que este rey me gusta.

Pero han ocurrido otras cosas que no tienen nada que ver con la economía y la corrupción, a nivel internacional ha sido el año del terremoto y posterior tsunami de Japón que ha demostrado que si en países tan avanzados y preparados una catástrofe natural puede ser tan devastadora, en otros menos preparados pueden tener consecuencias holocáusticas. El mayor desastre desde las bombas de Hiroshima y Nagashaki, con accidente nuclear (no resuelto aún) incluído. También ha muerto el dictador de Korea del Norte, Kim Jong Il, el hombre que escribió 5.000 libros en un año (para quien no lo sepa, todos los libros disponibles en las bibliotecas de Korea del Norte, aunque se llamen “Crítica a la razón pura, de Kant” están firmados por él). Como buen dictador y en su compromiso personal con la inmortalidad ha dejado a su hijo de veinte años como sucesor, si no tuviera a su disposición la bomba atómica tendría hasta su gracia la historia.

Pero… ¿Cómo ha sido el año en Canarias? Pues yo creo que en Canarias recordaremos el 2011 por varias razones. Políticamente porque ha sido el año en el que los perdedores se han vuelto a unir para mantener en el poder a la sempiterna Coalición Canaria, que además comete el gran error de coaligarse para las elecciones generales con Nueva Canaria para conseguir poder en Gran Canaria y le sirve todas las islas en bandeja al PP, que barre incluso en Tenerife, feudo indiscutible de ATI hasta las últimas elecciones.

Ha sido un año de profundización de la crisis y récord de parados, a pesar de que tendremos también un récord de turistas que superarán los 12.000.000, pero ha sido ocupación sin generación de empleo.

Por otro lado si por algo será recordado este año en la historia, será por el volcán de la isla de El Hierro, porque éste ha sido el año del tremor y las restingolitas (piroclastos únicos en su composición, expulsados por el volcán en las primeras fases de la erupción). Éste ha sido el año en el que los canarios de repente tomamos conciencia de que vivimos sobre volcanes y que no tenemos ni puñetera idea de lo que eso significa. Miles de canarios nos hemos visto enganchados a los simógrafos del IGN y a las webcams de la Restinga siguiendo día a día las evoluciones del volcán. Hemos buscado información que se nos negaba por parte de los organismos oficiales y encontramos a un grupo de aficionados al volcán que nos daban información de todo lo que estaba ocurriendo con explicaciones claras e interpretación de las señales. Éste grupo se llama AVCAN (Asociación Volcanológica de Canarias) a su página de Facebook acuden cada día miles de personas que quieren saber qué es lo que está ocurriendo en El Hierro.

Por lo demás, llegó Rajoy y entramos en una nueva era del PP, no sé si lo hará bien o mal, a su favor tiene que ha sabido tener la constancia de la espera, se ha sabido reponer de dos derrotas y ha ganado las elecciones con la mayor diferencia de votos desde el año 1982 cuando llegó Felipe González. Tiene en sus manos el mayor poder que ha tenido jamás un presidente en esta democracia, pues domina no sólo El Congreso de los diputados y El Senado, sino prácticamente todas las autonomías menos la vasca, la catalana y la canaria y la mayoría de las diputaciones y cabildos. A mi modo de ver tanto poder es preferible en manos de una persona comedida como Rajoy, que en manos de alguien más propenso a excesos como hubiese sido Aznar en el caso del PP o de Zapatero en el caso del PSOE. España no está para dislates y Rajoy no es dado a ello, con lo cual a pesar de que para mí no era un buen candidato, creo que puede ser un buen presidente y hay que darle el voto de confianza para que lo sea. Por lo pronto tiene a su favor el no llevar en su bagaje una carga ideológica demasiado pesada y que le impidiera hacer una política para todos y pensando en todos.

Y ahora ¡Bienvenido 2012! ¿qué esperamos de ti? Por lo pronto que no seas demasiado duro con nosotros y que los malos augurios con los que llegas no se cumplan. Casi nos conformamos con eso. Pero sabemos que eres un año de cambios, que traerás contigo una nueva forma de entender la vida, el mundo, la sociedad y las relaciones entre los seres humanos. Lo que pedimos es que los cambios no sean demasiado traumáticos, que la nueva conciencia que nos acercas no nos la metas abriéndonos en canal, sino que de forma suave vaya entrando sin demasiado dolor. Y si duele… que duela poco y que sea rápido.


Juan Carlos Domínguez Siemens

sábado 7 de mayo de 2011

El discurso político

Arturo León era un tipo, como su propio apellido indicaba, corajudo. Cuando le ofrecieron ir de primero en las listas, sus compañeros más allegados se echaron manos a la cabeza. ¿Arturo? pero si éste nos va a hundir, decían unos, otros, los más, contestaban: y que más da, si total nunca hemos ganado nada. Respuesta que dejaba a todos satisfechos.

Llegó el día del mitin de campaña y a Arturo le prepararon varios discursos para que eligiera, los leyó todos y se quedó con uno que era el que más le gustaba, subió nuestro hombre al estrado, el palacio de los deportes lleno a rebosar, gritos y aplausos enfervorecidos, cogió los papeles, los puso en el atril y empezó su discurso. La multitud escuchaba expectante y el pronunciaba cada palabra con fervor, promesas y promesas y más promesas y la gente escuchaba y de vez en cuando un chascarrillo sobre los colorados u otro sobre los pelicortos provocaba alguna risa y ovaciones. Terminó su discurso programado en olor de multitudes, sus correligionarios encantados de como iba todo se miraban unos a otros con sonrisa de felicidad, hasta que Arturo en vez de irse del estrado, permaneció de pie, esperando, mirando a todos, casi uno por uno. Espero varios minutos hasta que todos se dieron cuenta de que algo iba mal. Callaron los gritos, los aplausos y los silbidos. Un silencio profundo y reverencial se hizo en el pabellón. Arturo seguía mirándolos a todos, atento, escrutando con la mirada, hasta que al final se arrancó de nuevo una vez que todos volvieron a sentarse.

Este discurso que les acabo de leer -dijo- es el que me habían preparado... (silencio)... sé que esto es lo que queríais oír, que somos más guapos más altos y mucho más listos que los de los otros partidos. Que los otros son los malos y lo hacen todo fatal, que ellos son los corruptos, los ineptos, los malos. Así se los he ido presentando, es lo que hacemos siempre, elección tras elección. Y cuando resultamos elegidos, somos incapaces de cambiar nada, de hecho cuando gobernamos, nos convertimos en mentirosos, corruptos e ineptos y al final nos parecemos tanto a la caricatura que hacemos de los otros que parecemos del mismo partido.

La multitud enaltecida y airada gritaba: NOOO, NO ES VERDAD- Sus compañeros de partido se miraban unos a otros recriminándose gestualmente con un "te lo dije" que nadie expresaba.

Cuando se restableció el silencio, siguió Arturo: ¡Sí! ¡Sí es verdad! y todos lo sabéis desde vuestros corazones, siempre lo habéis sabido, porque siempre ha sido igual, llegan las elecciones y subimos aquí prometemos lo incumplible para que los nuestros se sientan importantes y contentos de ser mucho mejores que los otros. Desgranamos falsedades por ideas, decimos que los otros son el diablo y que con ellos no iríamos ni al infierno, pero si para poder tocar poder hay que pactar con ellos, se hace después de las elecciones. Siempre es igual y lo hacemos sin pudor, sin vergüenza, justificando cualquiera de nuestras acciones porque somos nosotros las que las hacemos. Si uno de los nuestros se corrompe ponemos sin reparo la mano en el fuego por su honradez y le quitamos importancia al tema. Si uno de ellos hace lo mismo pedimos su dimisión, la disolución de su partido la quema en la hoguera o lo que haga falta. Pero si lo necesitamos para gobernar, pactaremos con él.

Un silencio sepulcral se extendía por toda la sala. Arturo cogió los papeles que tenía en el atril los levanto sobre su cabeza y lanzándolos al aire gritó: ¡¡TODO ESTO NO ES MÁS QUE PURA MIERDA!!

Hoy estoy aquí para deciros la verdad, no para pedirles el voto que se lo pueden dar a quien más les interese o les convenzan mejor con sus mentiras. LA VERDAD, cruda y dura. Nuestro país está en crisis, hemos gastado durante los últimos 15 años más de lo que podíamos y hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Ahora toca pagar la factura y la factura es grande, tan grande que o hacemos frente a ella ahora o estaremos acabando con las aspiraciones de futuro de nuestros hijos y nietos. Muchos les prometerán que van a ser ustedes más ricos, que se va a proteger mejor a los ancianos y a los niños que se bajarán los impuestos, que se darán mejores prestaciones sociales, que crearán más riqueza para que ustedes disfruten de mejores carreteras, que no habrá lista de esperas en la seguridad social, etc etc etc. Les prometerán un mundo mejor y con menos esfuerzo, trabajo para todos,mejores coberturas sociales para todos, subidas de sueldo y de pensiones y muchas otras cosas. Además les dirán que los otros, los malos, no sólo no harán eso sino que harán lo contrario, que les quitarán las pensiones, que les quitarán el paro, el PER y todos los beneficios sociales. Y además lo harán porque son los malos. Y mentirán.

La realidad del mundo que nos rodea es que necesitamos sacrificarnos todos durante los próximos años. Habrá recortes sí, pero los primeros recortes los haremos en nuestros sueldos, no os exigiré nada que yo no esté dispuesto a hacer. Me bajaré el sueldo a la mitad, recortaré los gastos de la cámara, reduciendo entre otras cosas los sueldos de los diputados en un 30%. Hay que reducir la administración pública, pero daremos oportunidades a los funcionarios de que se reduzcan los sueldos en la proporción de la disminución prevista para que todos puedan mantener su puesto de trabajo. Los cargos de confianza y los asesores serán todos jubilados que estén dispuestos a dar su tiempo gratuitamente por el bien del país. Y todos trabajaremos más, no por el beneficio propio, sino por nuestros hijos y nietos para que reciban un país por lo menos con el mismo futuro que el que recibimos nosotros. La seguridad social no podrá responder a las necesidades de todos, pro ello, todos tendremos que ceder solidariamente parte de nuestro tiempo para labores sociales. Especialmente en el cuidado de mayores, niños y enfermos. No puedo prometer más riqueza, no puedo prometer un mundo mejor, sólo puedo prometer trabajo, trabajo y trabajo, mío y de los míos.

La humanidad, la especie humana está en peligro, nuestra forma de vida, nuestro egoísmo, nuestra salvaje avaricia de buscar la felicidad con bienes que explotan la tierra hasta agotarla ha provocado grandes desigualdades en el planeta. Para que unos vivamos inmersos en el derroche, se ha explotado a otros, arrancando las riquezas ocultas en sus tierras, agotando sus materias primas, destruyendo sus bosques, contaminando sus aguas. El primer deber como especie es salvar el planeta, para ello habrá que tomar más medidas restrictivas cediendo parte de nuestro trabajo para reparar lo que hemos destruido. No, no voy a prometer un futuro de bondades, pues el futuro está lleno de sacrificios. Pero son sacrificios que darán sus frutos, porque lo que propongo es la vuelta a un concepto olvidado, la vuelta un sistema de sacrificio por un bien mayor, la vuelta a un mundo donde la solidaridad no sea sólo una palabra vacía de contenido. Nos hemos olvidado de lo que somos y tenemos que recuperarlo, tenemos que volver a aprender que todos somos UNO, uno con el mundo, con la tierra, con el que tenemos enfrente y con el que no conocemos. Y sólo desde ese sentido del UNO, de la unidad con el universo podremos sobrevivir como especie. El mundo nos necesita, a ti, a mí, a todos y el trabajo que tenemos que acometer es un trabajo tanto interior como exterior, porque interiormente tenemos que encontrar la parte de nosotros donde está ese UNO que nos une, sólo así podremos acometer solidariamente todos los sacrificios que nos esperan. Pero en ese sacrificio está la felicidad, la nuestra, la de todos, porque no existe nada más alienante e insatisfactorio que la separación, la no pertenencia, la desubicación. Por eso os pido que interioricéis que busquéis dentro de vosotros el afán de superación, la felicidad que da lo bien hecho, la amabilidad de entender que vale más quien mejor sirve. Que encontréis en vosotros mismos la capacidad para dar y amar, la satisfacción moral de encontrar un camino de vuelta a la verdadera felicidad, que no se materializa a base de la inútil posesión material, sino a base de crear un futuro digno para nuestros hijos, para nuestros nietos para toda la humanidad.

Arturo calló, miró a la concurrencia que permanecía sentada, en silencio, anonadada y terminó el discurso diciendo: ¡he dicho! y se bajó del estrado.A través del silencio sepulcral, se fue abriendo paso un murmullo, que poco a poco fue creciendo, luego los primeros aplausos y finalmente vítores ensordecedores, el pabellón se vino abajo, los compañeros de Arturo fueron a abrazarlo, luego vinieron otros n tropel y lo subieron a hombros, unas quinientas personas lo sacaron a la calle en volandas y se fueron con él a la plaza del ayuntamiento.

Mientras tanto, el equipo de limpieza entró en tromba en el polideportivo donde al día siguiente se celebraba un partido de balonmano. En sus asientos quedaban dos personas sentadas llorando, uno de los barrenderos les preguntó: ¿que ha pasado aquí? un milagro, contestó el mayor de los dos levantándose. Sí un milagro corroboró el otro siguiéndole a la calle. El barrendero meneó la cabeza sin entender mientras arrancaba un gran cartel que decía: ELECCIONES ASOCIACIÓN DE VECINOS DE BARRIO NUEVO VOTA A ARTURO LEON PARA PRESIDENTE. Indiferente a todo el barrendero lo desmigajó y lo tiró al cubo de la basura.

Juan Carlos Domínguez Siemens

viernes 2 de julio de 2010

Biomag Canarias un sueño que ya es una realidad

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Algunas fotos del centro biomag canarias, estamos en la avenida de escaleritas 54, dentro del centro comercial donde está mercadona. Nuestro teléfono es el 928208525, nuestra página web es www.biomagcanarias.com y nuestro email biomagcanarias@yahoo.es, vendemos, alquilamos y damos sesiones gratuitas de prueba de magnetoterapia. LES ESPERAMOS

¿Existe la evidencia científica sobre magnetoterapia?

 

Escuchen al doctor Garcés, cirujano ortopédico traumatólogo y profesor titular de la universidad de Las Palmas, su opinión cuenta.

 

sábado 15 de mayo de 2010

EL MÉDICO

El doctor Garrido estaba sentado en su despacho disfrutando de su última tarde de profesión cuando recibió la carta. Marisa, su secretaria y confidente durante los últimos veintidós años, pasó sin llamar y se la entregó junto con la última correspondencia que abriría sentado en aquella mesa. Lo hizo con los ojos acuosos de la tristeza contenida.
- ¡Marisa no pongas esa cara hija que me vas a emocionar a mí también!
- Ya, doctor, pero es que he pasado más de media vida en este despacho
- Sí, y te queda otra media vida con mi hijo, nada cambiará.
- Bueno… sólo el tiempo lo dirá. –respondió ella mientras se alejaba hacia la puerta, al llegar se volvió- ¡No sabe como lo voy a echar de menos!
Y derramando una lágrima cerró la puerta del despacho.

El Doctor Garrido cabeceó con gesto divertido, comprendía la tristeza de Marisa, cuando llegó a su despacho no era más que una niña con su título de enfermería recién sacado. Ocupó el lugar que dejaba vacante su tía Eduvigis que había sido la secretaria de su padre durante veintisiete años, él la heredó junto al despacho y la clientela, como ahora haría su hijo Manuel con Marisa.

Don francisco (que así se llamaba el Doctor Garrido) suspiró hondo y se echó hacia atrás en su sillón, allí iba a dejar cincuenta años de vida, a partir de ahora “intentaría hacer las cosas que por su profesión no había podido realizar”, al menos eso le contó a Manuela, su mujer, el día en que reunió a toda la familia y dispuso el traspaso de poderes de su despacho y clientela a su hijo Manuel. La realidad es que le habían diagnosticado un Parkinson y sabía que le quedaba poco tiempo hasta que empezaran a notarse los síntomas de la enfermedad. Prefería dejarlo todo ahora, en plena lucidez y dar la vuelta al mundo en un crucero (viaje de seis meses que llevaba prometiéndole veinticinco años a Manuela).
Se perdió en sus pensamientos y revisó sin querer su vida, no recordaba haber querido ser otra cosa que médico desde que tuvo uso de razón, su padre lo era y su abuelo lo había sido. Pero no era sólo eso, era algo más que le nacía de dentro, la posibilidad de curar a otras personas, la mirada agradecida que había visto en los pacientes de su padre, los abrazos y apretones de mano. Desde niño siempre vio en su padre el héroe al que se quería parecer. Cuando le dijo que quería ser médico, su padre se lo llevó de paseo y le habló como nunca antes lo había hecho.
- ¿Paco, tú sabes lo que significa ser médico?
- Creo que sí, la posibilidad de curar a los demás…
- Bueno, eso también, pero no siempre es así. Ser médico significa entregar una parte de tu vida a los demás, no tener descanso ni horarios y a veces tampoco poder dedicarle tiempo a tu familia. Dejas de tener vida propia y a veces cargas sobre tus hombros la vida de personas a las que no conoces, o que de otra manera te importarían poco. Los pacientes también se mueren y cuando lo hacen te dejan un vacío dentro y la sensación de que has fracasado. Tu vida se va a convertir en una lucha constante contra la muerte y la enfermedad. ¿Entiendes lo que te quiero decir?
- Sí, lo sé perfectamente.
- Pero tú eres un chico inteligente, brillante más bien, podrías ser abogado o notario… o corredor de comercio que ganan una pasta y trabajan poco. ¿Por qué ibas a decidir no tener vida propia para ayudar a sanar a otros? Sabes que nos traen no sólo sus enfermedades sino también sus problemas y miserias, oirás cosas que preferirías no saber y ¿Cuándo tengas que decirle a alguien que no puedes hacer nada por él? ¿y cuando a pesar de creer que tenías la partida ganada el paciente muere? ¿Serás capaz de soportarlo? O peor aún ¿Qué pasará si llega un día en el que decides que tanto esfuerzo no ha valido la pena?
- ¿Tú lo has sentido así alguna vez?
- Soy humano y como humano he tenido días terribles en los que me han dado ganas de tirarlo todo por la borda y abandonar.
- ¿Y por qué seguiste?
- Porque amo mi profesión más que nada en el mundo y porque en los momentos de debilidad se ha impuesto la responsabilidad y el sentido del deber, por muy doloroso que éste fuera.
- ¿Por qué te preocupas tanto de mí? ¿No crees que yo la tenga? ¿Sabes padre? Yo nunca he querido ser otra cosa que no fuera médico, nunca lo he pensado desde el punto de vista del dinero o la posición social, de hecho, uno de mis sueños desde niño es irme a una misión perdida en una aldea de África o América a atender niños ancianos y nunca he pensado en el dinero.
- Bien me alegra oírlo. Y no, no te preocupes, no dudo de ti, te he soltado el mismo rollo que me soltó tu abuelo el día en que le dije que quería ser médico. –y soltó una carcajada-

“Padre murió hace veinticinco años, pero muchas veces he pensado en esa conversación, la misma que tuve con mi hijo Manuel cuando me dijo que quería estudiar medicina. Pero cuanta verdad había en aquellas palabras. Qué lejos quedan ya los años de la diversión en la universidad, los años en los que era tan importante estudiar como salir de copas. O perseguir a las estudiantes de la facultad de historia, que según las estadísticas que manejábamos (nunca comprobadas científicamente), eran las que tenían las tetas más grandes. -No pudo evitar sonreír al recordarlo- Fueron años gloriosos de descubrimientos y conquistas, después vino el MIR y la especialidad en aparato digestivo, el doctorado y la madurez. Que se vio avalada el día que padre me cedió el despacho pequeño de su consulta. Después vinieron los años del agobio, las discusiones con padre por la necesidad de comprar aparatos nuevos y vanguardistas para mejorar los diagnósticos, los congresos, los pacientes y… Manuela.
Aun recuerdo el día en que Manuela apareció en mi vida de forma casual, llegó a la consulta un viernes acompañando a su padre, viudo, con problemas de gastritis. Cuando la vi aparecer en la consulta me atraganté, perdido en sus ojos no pude explicarle lo que le ocurría a su padre y debió de pensar que era idiota (eso al menos creí yo), aunque ella después me confesó que mi tartamudez le pareció encantadora. A la segunda visita le pedí una cita mientras su padre entraba en rayos x y para mi sorpresa accedió encantada. Nos casamos a los pocos meses y después vinieron los hijos. Dos hijas y un hijo, todos encantadores, buenas personas y buenos profesionales. Sólo uno, Manuel se dedica a la medicina, la mayor estudió historia y se casó con un médico que conoció en la facultad. Nunca he dejado de pensar en nuestra estadística, pero me parece de mal gusto hacer chistes delante de mi yerno. Por último la pequeña, estudió biología y trabaja en Houston para una multinacional de la nutrición. Menos mal que está soltera y viene tres veces al año a pasar unos días, porque es mi ojito derecho, mi princesita.
Cuando pienso en como han ido los últimos cincuenta años me sorprende que haya tenido tiempo de casarme y tener hijos, pero ahí están mi Manuela y mis hijos para demostrarlo. Por supuesto que hemos tenido momentos malos, la muerte de su padre, la de mi madre y posteriormente la de mi padre. Las épocas que por exceso de trabajo nos veíamos poco y ella me demandaba más y claro, también algún que otro desliz cometido con alguna joven congresista en algún viaje y que llegó a oídos de Manuela por arte y gracia de lenguas afiladas y “bienhechoras”. Pero si hago balance creo que me puedo sentir satisfecho de mi vida, de mi matrimonio y de mi profesión a pesar de que ésta me ha traído muchos sinsabores tal y como mi padre me advirtió el día de la conversación…”

Don Francisco salió de su ensoñación sacudiéndose la cabeza y regresando a la realidad. Vio la correspondencia sin abrir que le había dejado Marisa encima de la mesa y decidió hacer un ejercicio de responsabilidad y cumplir con su último deber.
Fue abriendo sobre por sobre, cartas de proveedores de aparatos médicos con ofertas de sus últimos modelos, cartas de laboratorios farmacéuticos con invitaciones a congresos, presentaciones de nuevos fármacos, una carta de un colega invitándolo a la boda de su hija y por último un sobre que hizo que le diera un vuelco el corazón.
Lo miró aprensivo sin decidirse a abrirlo, el remitente José Carlos Dorán Sierra. Lo recordaba perfectamente, el hijo de Ani y Juan Dorán. Una sombra de tristeza le cubrió el semblante. El hecho más doloroso de su carrera tenía que asaltarle justamente el día de su despedida, cuando se iba a cortar la coleta (permítanme el símil torero).
José Carlos era hijo de sus íntimos amigos desde la niñez, salían en pandilla desde muy pequeños y mantuvieron la amistad hasta que ella murió, siendo su paciente, de un cáncer de estómago que no fue capaz de detectar a tiempo. Fue un mazazo y nunca pudo volver a ver a su amigo de la misma forma que antes, pues siempre sintió que lo culpaba. También él se culpaba, pero es difícil de mantener la amistad cuando las palabras que queman se entierran en un silencio lleno de reproches. Ani era una buena amiga, además de pariente, siempre se preguntó si podría haber hecho más. No, en realidad siempre supo que podía hacer más, que podía haberle hecho más caso, que podía haberle hecho las pruebas un mes antes… un año antes… antes, antes, antes. Siempre puede haber un antes, pero se dio cuenta tarde. Pero ya era tarde para pensar en eso, era tarde para los ataques de remordimiento o culpabilidad, dentro de no mucho, el Parkinson acabaría con sus pesares. Un poco de bilis le reflujó del estómago haciéndole torcer el gesto.
Finalmente se decidió a abrir la carta, era su último acto en aquel despacho y aunque le hubiera gustado que fuera diferente, era el que era. La carta decía así:

Querido Paco:
He querido escribirte esta carta porque sé que la muerte de mi madre hace veinticinco años te afectó enormemente. Sé lo amigos que eran y que no hay nada más difícil que aceptar la muerte de un amigo, especialmente cuando como médico se deposita en ti la garantía de su salud.
Hoy en mi madurez y conociendo mucho más acerca del mundo y como funcionan las mentes de las personas, he querido con estas líneas explicarte algunas cosas que seguramente a ti se te escapan a tu comprensión (Bueno, no todo, pero algunas cosas sí).
El médico no es Dios y la vida y la muerte no están en sus manos, aunque a veces lo parezca. Sé que esto suena a perogrullada pues después de tantos años de profesión lo sabes mejor que nadie, pero siempre es bueno que alguien te lo recuerde, sobre todo cuando la vida o la muerte es la de un amigo.
Tú no hubieses podido salvar a mi madre hicieses lo que hicieses, por una sencilla razón que tú no podías saber: mi madre empezó a morirse diez años antes, el día de la muerte de mi hermano. Mi madre aquel día decidió morirse, se tragó las lágrimas y se asfixió con ellas.
Por supuesto que esas decisiones no se toman contándoselas a nadie, son decisiones inconscientes, provocadas por una herida mortal que ningún médico puede sanar, pues esa herida sangra en el alma y tarda mucho tiempo en transmitirse al cuerpo. Para ella la muerte fue una liberación, pues sólo así pudo descansar en paz y abandonar un mundo en el que cada día fue a partir de aquel momento una tortura que le resultó insoportable.
Sólo quería decírtelo y dejar mi testimonio del aprecio que te tengo, para que nunca te culpes de algo que no podías evitar.
Piensa en cuantos de tus pacientes a los que quisiste ayudar, no pudiste, porque no estaba en tus manos hacerlo. Sólo Dios puede curar las profundas heridas del alma, las que sangran y desangran la propia vida.
Un abrazo,
José Carlos Dorán Sierra

Don Francisco terminó la carta con un nudo en la garganta, los ojos se le llenaron de lágrimas y lloró durante unos minutos en silencio, viendo las sombras de todos aquellos que le pesaban dentro. Sus pacientes, sus amigos, sintió como todos se iban acercando y sus sombras se agolpaban frente a él, ninguno lo acusaba. Por primera vez descargó de su conciencia aquello que no le correspondía. “El médico no es dios y no somos los dueños de la vida y la muerte de nuestros pacientes.” Se limpió el resto de las lágrimas con la manga de la chaqueta, se levantó y fue hacia la puerta, al pasar junto a la vitrina la abrió y sacó una caja antigua de madera, la abrió por última vez, era el estetoscopio de su abuelo, el mismo que le había regalado su padre el día que heredó la consulta, hoy tocaba el relevo y se lo daría a su hijo. Suspiró profundamente, “la vida sigue”, pensó al abrir la puerta.

Fin

domingo 9 de mayo de 2010

Lecciones de Magnetoterapia con el doctor Jakter

El doctor Jakter es el dueño de una clínica en Uruguay donde entre otras técnicas utilizan la magnetoterapia de Campos Magnéticos Pulsantes de Baja frecuencia. En este vídeo habla del efecto sobre las células y el equilibrio iónico en el organismo con la aplicación de los pulsos magnéticos.



Centro de magnetoterapia Biomag Canarias estamos en la Avenida de Escaleritas 54, frente a Cáritas dentro del Centro Comercial Escaleritas54, frente a la puerta de entrada de Mercadona. Nuestro teléfono: 928208525

sábado 20 de marzo de 2010

Campos Electromagnéticos pulsantes y la proliferación celular

Cuando se habla de la utilización de los Campos Electro Magnéticos Pulsantes en la reparación de tejidos, surgen dudas acerca de la veracidad de esta afirmación. En realidad es comunmente aceptado entre los profesionales de la medicina, la capacidad de los pulsos magnéticos para la aceleración de la formación de callo óseo y aceleración de la recuperación de fracturas. Sin embargo los mismos que le reconocen un efecto a la creación de tejido óseo son los que más dudan de su capacidad para reparar tejidos blandos.

Hay varios estudios publicados al respecto, pero me parece más interesante publicar los enlaces a dos que han aparecido a principios del 2010, el primero es una tesis doctoral publicada en la Universidad de Zaragoza tesis su título:Efecto de los campos electromagnéticos pulsados (PEMF) en el cultivo de las stem cells circulantes. Por Ignacio Gomez Ochoa.

El segundo estudio es muy interesante porque habla de la recuperación con magnetoterapia CEMP (PEMF) en los postoperatorios de cirujía plástica, la importancia de este estudio además de por su contenido, es porque viene firmado por un premio Nobel de medicina: Dr. Louis J. Ignarro, que además es especialista en farmacología. Su título: Uso de los Campos electro Magnéticos Pulsados (PEMF) en cirugía plástica clínica basado en evidencia: del laboratorio al paciente. estudio

En ambos estudios se evidencia el efecto de los campos mgnéticos pulsantes sobre los tejidos blandos y su regeneración.

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